LA ATRACCIÓN MÁS ALLÁ DE LA IMAGEN

Ya hablamos en otros artículos del atractivo físico, de la primer impresión la que nos llama o no a conocer a alguien. En este artículo vamos a dejar de lado el atractivo físico, suponiendo que este ya se ha dado, ahora tienes una cita con esa persona que te gustó su foto pero que no sabes si te va a atraer como para llegar a una segunda cita.

Qué cosas están en juego en esa primer cita?

Por supuesto el haber mantenido un diálogo previo por alguna de las múltiples redes de comunicación que disponemos hoy en día, favorece la primer cita, pues tienes información de la otra persona como para mantener un diálogo.
Y puede que además esas informaciones hayan gustado y hayan impulsado esa primer cita, algo de esa persona te haya resultado atractivo.

Resulta suficiente ese intercambio?

No resulta suficiente, solo el encuentro personal, cara a cara hará que vayamos conociendo a esa persona y surja o no un atractivo no solo físico sino personal y el interés de seguirla conociendo que puede llevar a establecer una relación de pareja.

Qué cosas nos resultan atractivas de la otra persona?

En cuanto a esta pregunta la vamos a subdividir en dos partes

  1. Lo que se vincula a los ideales sociales
  2. La historia de cada persona

En cuanto al primer punto existen en todos los seres humanos ciertos ideales o patrones que están instaurados socialmente y/ o culturalmente. Por ejemplo estereotipos sociales como la persona exitosa, trabajadora, estudiosa, de buena familia.

Estos patrones han sido instaurados por la familia de origen a lo largo de la vida de una persona y también por el medio social, los medios de comunicación, películas, etc. Estos aspectos son generalmente bastante conscientes.

También influyen otros factores como ser la zona en la que vives, generalmente las personas buscan personas que vivan cerca con la que se tiene algún “cosas en común” , lo que se llamó desde la psicología “principio de familiaridad” o “efecto de mera exposición”

El efecto de mera exposición es un fenómeno psicológico por el cual nuestro agrado o desagrado por determinado estímulo aumenta o disminuye respectivamente, con la exposición repetida. En otras palabras, las personas tienden a desarrollar una preferencia por los estímulos simplemente porque están familiarizados con ellos.

Este aspecto suele no ser consciente.

La historia de cada persona

Cada persona posee una historia que cobra peso en la elección de pareja donde intervienen aspectos conscientes y aspectos inconscientes.
Los esquemas cognitivos, las expectativas idealizadas de lo que espera y quiere de su pareja.

Según Guerra (2006) “esta preconcepción obedece a la experiencia propia de cada ser humano, es un factor determinante en el proceso de selección de pareja, pues se convierte en un filtro invisible de las características que serán resaltadas en la contraparte relacional en el momento de ser escogida.”

La atracción y las informaciones no conscientes que nos llegan por los sentidos.

Cuando interactuamos con otra persona estamos recibiendo muchas informaciones de esa persona y a la vez el otro de nosotros. Informaciones que generalmente no se hacen conscientes en el momento, pero que manifiestan luego un agrado o desagrado hacia esa persona.

En cuanto a lo percibido a través de los sentidos y que muchas veces no es consciente puede tener que ver con el tono de la voz, la forma de hablar, lo que se enfatiza al hablar, por los olores. También por el tacto si existe alguna forma de contacto aunque sea la más mínima, las expresiones de la otra persona. Estos aspectos suelen no ser conscientes pero nos transmiten ya una información que va a ser que esa persona nos agrade o no nos agrade

La atracción y las informaciones más allá de los sentidos

También hay informaciones que no pasan por lo percibido a través de lo sentidos sino hay informaciones que pasan por aspectos más subjetivos. Por ejemplo la inseguridad o inseguridad que transmite la otra persona, por el grado de confianza que genera, la empatía, etc

La identificación

Una de las formas en que nos vemos atraídos hacia otra persona es que nos vemos reflejados es decir nos identificamos con esa persona.

Sentimos que esa persona es igual o parecida a nosotros ya sea en gustos, tipos de vida, valores, etc. Podemos llegar a decir cosas tales como parece que nos conociéramos de antes.

Existe cierta armonía esto se da no solo en las relaciones de pareja sino en otras relaciones como ser la amistad.. Es desde ese punto de vista que desde la psicología se dice que la elección de objeto es narcisista son rasgos que tienen que ver con nosotros mismos. Esos primeros rasgos que nos gustan o no del otro tienen que ver con nosotros mismos.

Puede tener que ver con rasgos de uno mismo del pasado, lo que yo quiero se en el futuro o algo de lo que yo soy actualmente. Generalmente buscamos en los demás cosas que nos hace sentir identificados y nos hace sentir a gusto.

La idealización

Cada persona posee una expectativa idealizada sobre lo que su pareja “debe de…” o “tiene que…” ser y hacer. Estas ideas preconcebidas están vinculadas con la propia historia y es un factor determinante en el proceso de selección de pareja, son la mayoría de las veces un filtro de las características que serán elegidas en el otro.

Por eso es importante de antemano tener claras estas ideas que permite minimizar la probabilidad de no realizar una buena elección.

Las carencias propias

Esa persona que estas conociendo tiene aquello que crees o sientes que careces. Puede que también te sientas atraído hacia una persona por lo que tu no tienes por ej alguien que es inseguro puede sentirse atraído hacia una persona segura. Alguien tímido puede sentirse atraído hacia muy extrovertido y viceversa.

En otro plano podría ser que esa persona, tiene éxito, prosperidad en su vida económica o de otros tipos. Esa persona resulta de alguna forma complementaria a uno tiene aquellas cosas positivas que uno no posee. Si solo la elección de pareja se realiza desde nuestras carencias también es difícil que la pareja prospere

La proyección

La proyección es un mecanismo que actúa de forma inconsciente a la hora de elegir pareja. Proyectamos en el otro aspectos nuestros , ya sea aspectos positivos o negativos que nos resultan intolerables. Por ejemplo viendo los aspectos positivos vemos a la otra persona sumamente bondadosa, buena persona, empática, etc.

O bien si proyectamos lo negativo, nos resulta molesto el otro, tal vez la vemos poco sociable, caprichosa, etc o cualquier aspecto que nos resulte sumamente molesto forma parte de nosotros mismos.

La proyección opera cuando esos aspectos nos resultan “demasiado buenos” o “demasiado malos” hasta el punto de causarnos molestia.

Este mecanismo opera todo el tiempo en las relaciones con otras personas. En el enamoramiento es donde solo podemos ver los aspectos positivos de una persona, negando de alguna forma los que no son tan positivos. No vemos a la persona real sino lo que elegimos ver de ella en funcion de uno mismo. Lo vemos “igual a uno mismo”.

Los modelos de pareja inconscientes

Desde otra perspectiva un poco mas profunda desde el punto de vista psicológico, la elección de pareja también tiene que ver con nuestros modelos de pareja y familia. En la elección de pareja sucede que uno repite o repara un modelo de pareja generalmente de nuestros padres.

En el primer caso, en la repetición se intenta encontrar una pareja que siga el modelo de la pareja de nuestros padres-
Por el contrario en la reparación de intenta encontrar una pareja que sea lo opuesto.

Rasgos que tienen que ver con la imagen materna o la imagen paterna de repente en aspectos muy básicos por ej es protector como el padre, tiene la sonrisa de mi madre.

Lo consciente y lo inconsciente en la elección de pareja

Según Jean J Lemaire, psicoanalista en su libro Terapia de pareja desarrolla los factores conscientes e inconscientes en la elección de pareja y los subdivide

  1. Consciente-consciente: Aspectos físicos, económicos y culturales
  2. Consciente-inconsciente: La pareja cubre las necesidades inconscientes de la infancia
  3. Inconsciente-inconsciente: Intercambio de necesidades mutuas
  4. Inconsciente/consciente-inconsciente/consciente: complementación

Los primeros dos puntos los hemos desarrollado anteriormente en cuanto al tercer punto

Las necesidades

En relación a este punto es importante tener cierto conocimiento de uno mismo como para no realizar una elección de pareja en torno a la necesidad.
Con esto queremos decir si buscamos satisfacer en nuestra posible pareja necesidades por ejemplo de seguridad, seguramente esa relación no perdure.

Es importante no elegir una pareja desde la carencia sino desde la complementariedad. Ten presente que el otro no llega a tu vida para cubrir carencias, de hecho no lo va a hacer, por ello es importante tener un conocimiento de uno mismo y desde donde elegimos pareja.

Es importante que nuestra elección de pareja haga que nos sintamos bien, que podamos crecer como personas y podamos sentirnos bien junto al otro pero siempre desde sentirnos completos con nosotros mismos, sin buscar en ese otro que llene nuestros vacíos o carencias.

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